¡Se cumplen 10 años desde la aprobación del reglamento de la Ley de Rompientes!

Foto: Susu Nasser

Desde entonces ya son 43 olas las que han logrado obtener protección legal, gracias a un trabajo conjunto de HAZla por tu Ola, en alianza con organizaciones de tablistas y toda nuestra comunidad. Nuestra meta es proteger 100 rompientes para el año 2030.

Un día como hoy en 2013 se aprobó el reglamento oficial de la Ley de preservación de las rompientes apropiadas para la práctica deportiva, más conocida como la Ley de Rompientes, un importante paso que detalló cuál era el procedimiento para proteger las rompientes de olas en la práctica.

Este hito fue posible gracias a una labor conjunta durante años de organizaciones de tablistas, como la Asociación para la Conservación de Playas y Olas del Perú (ACOPLO), deportistas y diversos grupos para la conservación del medio ambiente, entre ellos Conservamos por Naturaleza de la SPDA.

La Ley de Rompientes es una ley única en el mundo”, señala Bruno Monteferri, director de Conservamos por Naturaleza y co-fundador de Hazla por tu Ola. “Aunque existen olas protegidas en países como Nueva Zelanda, Australia, Estados Unidos y España, lo particular de esta ley es la creación del Registro Nacional de Rompientes, donde se inscriben todas las olas protegidas”, añade.

De la ley al reglamento, un largo camino

Tras todo el esfuerzo de los tablistas para defender olas que estaban siendo amenazadas por distintos proyectos de infraestructura, en el año 2000 Perú se convirtió en el primer país del mundo en contar con una ley que protege a las rompientes.

No fue hasta 13 años después que se aprobó el reglamento de la ley, gracias a un trabajo colaborativo y de intercambio de aportes entre la Federación Nacional de Tabla (FENTA), el Instituto Peruano del Deporte (IPD) y la Dirección General de Capitanía de Puertos (DICAPI).

En 2012, el reglamento cobró impulso gracias al compromiso de los nuevos directivos de la FENTA y el apoyo de congresistas de ese entonces. Además, el año siguiente la selección peruana triunfó en el Campeonato Mundial de Surf 2013, lo que le dio mayor visibilidad mediática a la necesidad de apoyar la reglamentación de la Ley de Rompientes.

Fue así que el 7 de diciembre de 2013 se aprobó el reglamento. Este establece que para proteger las rompientes es necesario inscribirlas en el Registro Nacional de Rompientes (RENARO) de la DICAPI.

Sin embargo, cada rompiente requiere la presentación de un expediente técnico, cuyos costos son aproximadamente de 5 mil dólares cada uno. Es por eso que en 2015 surge Hazla por tu Ola, con el objetivo de promover la donación de fondos de parte de ciudadanos y empresas comprometidas con la conservación de nuestras olas.

En 2016 la ola de Chicama -conocida por ser la más larga del mundo- se convirtió en la primera en obtener protección legal. Desde entonces, 42 rompientes más han sido protegidas gracias a la labor de Hazla por tu Ola. La meta es lograr la protección de 100 olas al 2030.

Las olas, fuentes de bienestar económico y social

Las olas son un elemento central en la industria del surf, el turismo de naturaleza y los negocios relacionados, por lo que generan beneficios económicos a nivel local y nacional. Asimismo, contribuyen al bienestar social de las comunidades locales, pues han surgido varias iniciativas que ven en el surf una oportunidad para niños y jóvenes de entornos desfavorecidos.

Además, la Ley de Rompientes también reduce el impacto en las especies que habitan en el área, al limitar las actividades que podrían poner en peligro a la vida silvestre.