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Porque en bici es mejor: conoce a Bici de Miércoles, el movimiento ciclista más grande de Trujillo

Lo que empezó como un reclamo en pandemia se convirtió en paseos semanales y, eventualmente, en el mayor movimiento ciclista de Trujillo. En la principal ciudad del norte peruano, Bici de Miércoles promueve ciclovías, construye comunidad y demuestra que el cambio sobre dos ruedas es posible.

“Esa bici de miércoles” es una frase que los ciclistas están acostumbrados a escuchar cada vez que se cruzan con un estresado conductor en las calles de Trujillo, la tercera ciudad más poblada del Perú.

Pero también es el nombre de la organización de ciclistas urbanos más importante de la ciudad.

Bici de Miércoles nació en agosto de 2021, fruto de la unión de varios colectivos de ciclistas trujillanos que exigían ciclovías. Fue así que durante la pandemia, los miércoles en la Plaza de Armas ciclistas de todo Trujillo empezaron a reunirse para bicicletear en manada.

Aunque algunos lo describen como un colectivo, su fundador, Jorge Cortez, hace la distinción y lo define como un programa en el que cualquier colectivo es bienvenido de participar.

Como parte del programa, planifican bicicleteadas mensuales en torno a fechas conmemorativas, como el Día de la Tierra, el Día del Ciclista o el Día de la Madre, bajo el lema de “¿Qué se necesita? Ciclovías, porque en bici es mejor”.

Transformando la ciudad con la bici

Más allá de las bicicleteadas, en Trujillo Bici de Miércoles impulsa biciescuelas para enseñar a niños, señalización de ciclo senderos con pintura, limpieza de letreros, pegan pancartas exigiendo ciclovías, organizan recorridos distritales e incluso duatlones con corredores para promover la creación de una biblioteca comunitaria en el distrito de El Porvenir.

Además, en 2024, a través de rifas para recaudar fondos, lograron colocar el primer biciestacionamiento de la ciudad en un colegio del distrito de Florencia de Mora.

“Es un momento que recuerdo con mucha nostalgia. Pensé que solo Jorge y yo íbamos a estar ahí, pero llegaron como cinco ciclistas más a la inauguración. No hay personas indiferentes, alguien siempre está pendiente”, afirma Patricia Margarita, miembro del equipo organizador desde 2023.

Asimismo, en 2026 apoyaron la realización del primer mural de ciclismo en Trujillo, en alianza con la campaña Pedalea Seguro y el colectivo de artistas Ayniart.

Jorge destaca que a partir de su participación en las bicicleteadas, muchas personas pasaron de usar el auto o transporte público a utilizar la bicicleta como medio de transporte cotidiano.

“Había padres de familia que llevaban a sus hijos para que usen la bicicleta, y un mes después ya los veías con sus propias bicicletas modernas. E incluso, hubo personas que encontraron en la bicicleta una fuente de empleo para hacer delivery”, cuenta.

Para quienes buscaban salidas más retadoras de mayor kilometraje, se creó una rodada complementaria, Bici de Martes.

“Bici de Miércoles ha motivado a muchos ciudadanos a tomar la bici no solo como algo recreativo, sino para liberar el estrés del trabajo y usarlo como transporte”, dice Jorge orgulloso.

Pedalear con propósito

Jorge Cortez  usa la bicicleta desde niño y siempre disfrutó manejarla.

El 2018 montó “La Tienda de Catalina”, un bici-café que le permitió conocer a más ciclistas y convertirse en miembro de la Asociación de Ciclistas del Perú (ACIPER), donde se formó en incidencia política.

“A partir de ahí empecé a buscar líderes del ciclismo en Trujillo para animarlos a exigir ciclovías juntos”, cuenta.

La historia de Patricia, abogada de 26 años, es distinta.

Desde niña quería manejar bicicleta, pero no podía por falta de recursos. Hasta que en 2022, su familia le regaló una bicicleta vintage.

“Decía, ‘yo ya sé manejar, pero quiero salir más allá de solo manejar cerca de mi casa’”, recuerda. Fue así que encontró a Bici de Miércoles en Instagram, y participó en su primera bicicleteada un Halloween del 2022.

“Me gustó que era un colectivo con propósito”, explica.

Un año después, tras llevar cursos de derecho ambiental con profesores activistas en Argentina y recibir una beca de liderazgo en función pública, regresó a Trujillo con la convicción de que el activismo puede generar cambios, y se convirtió en parte del equipo organizador de Bici de Miércoles.

“Dije, ‘tengo las herramientas. Ahora me falta aplicarlas’”.

Para ella, solamente visibilizar que existe una comunidad ciclistas ya es un paso para cambiar la perspectiva de los trujillanos sobre el ciclismo urbano.

Hoy, Patricia no concibe su vida sin usar bicicleta.

“Para mí, es una extensión del cuerpo. Si no tengo mi bicicleta, es como si me faltara un brazo o pierna. Y a nivel social, significa libertad en todos sus sentidos”, dice.

Entre el peligro y la indiferencia

Tanto Jorge como Patricia coinciden en que ser ciclista en Trujillo no es fácil. Para Jorge, la falta de conciencia y educación vial de los conductores es el principal obstáculo.

“Al peatón y al ciclista no nos tienen en cuenta, y piensan que las pistas son suyas”, reclama.

Para Patricia, el mayor riesgo “es que te choquen, y que implique lesionarte o, en el peor de los casos, la muerte”.

Ella lamenta la falta de empatía de los conductores trujillanos.

“Los conductores no nos brindan el respeto que le darían a un conductor a su costado”. Además, cuenta que algunos peatones y no ciclistas ven desplazarse en bici como algo raro.

“Cuando llego al trabajo me preguntan por qué vengo en bici, y me dicen que no lo haga, que me va a suceder algo. Yo les respondo: ‘Me va a suceder algo siempre y cuando los autos incumplan las normas, porque yo voy tranquila y no soy de correr’”.

Pese a ello, resalta la empatía de la comunidad ciclista trujilla, porque siempre ofrecen ayuda ante percances como caídas o averías.

El Trujillo soñado

Para promover el ciclismo en Trujillo y el país en general, Jorge propone que la seguridad vial sea un curso en las escuelas, y que existan biciestacionamientos por norma en los colegios.

Patricia, por su parte, busca animar con el ejemplo, el ahorro económico y nunca dejar solo o sola a quien empieza.

“Convencí a mi compañera de trabajo a venir en bici dos días por semana. La acompañé de inicio a fin y ella comenzó a salir todos los meses conmigo en la ruta de Bici Entre Nosotras (un colectivo que fundó para salidas en bici entre mujeres)”, cuenta.

Pensando en el futuro, Jorge cree que a nivel regional y municipal aún es posible elegir autoridades que cambien el rumbo.

Su Trujillo ideal incluye ciclovías con árboles en las bermas centrales, señalización y biciescuelas en todos los distritos y universidades, con entornos urbanos que prioricen al peatón, las personas con discapacidad y el ciclista.

Patricia solo ve avances si es que hay presencia de ciclistas en el gobierno regional.

“Soy creyente de que si no hay alguien que maneje bici del mundo de la gestión, es poco probable que vayan a existir nuevas ciclovías bien hechas”, señala.

Idealmente, quisiera ciclovías que conecten con las universidades de Trujillo y con Huanchaco.

“Hoy en día, solo hay 3 kilómetros que considero ciclovías como tales. Las demás son ciclovías solo en nombre, porque por ahí puede pasar cualquiera”, explica.

Jorge invita a los interesados a unirse a Bici de Miércoles con el mensaje de la organización: “pedaleamos por ciudades inclusivas, y en bici es mejor”.

Para Patricia, el temor no debería ser una barrera. “Si tienes miedo a unirte a nosotros en una ruta, hazlo igual, aunque sea con miedo”, dice